lunes, 15 de septiembre de 2008

El cierre de normales sólo busca privatizar la educación, señalan


Docentes y funcionarios se oponen a la propuesta de Gordillo y a la ACE
El cierre de normales sólo busca privatizar la educación, señalan

■ Esas escuelas sirven únicamente para formar líderes de la CNTE, dicen integrantes del gremio
De los corresponsales

Ampliar la imagen Protesta ante la propuesta de desaparecer las normales Foto: Carlos Ramos Mamahua

El cierre de las más de 250 escuelas normales públicas del país “sería el primer paso para privatizar el sector educativo en México”, dice el profesor Rodolfo Lara Lagunes, con 48 años de servicio en una secundaria. Pero él no es el único que piensa así: la firma de la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) entre el gobierno de Felipe Calderón y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), y después la propuesta de Elba Esther Gordillo para desaparecer estas instituciones, han provocado una cascada de marchas y reacciones en contra.
No ha faltado quienes secundan a Gordillo, pero son básicamente dirigentes seccionales del SNTE, como el del grupo “institucional” de Michoacán, Serbelio Molina, quien dijo a La Jornada que las ocho normales que hay en la entidad “sólo han servido para formar líderes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación”.
Los secretarios de Educación de Baja California Sur y de Michoacán (cuyos gobiernos son perredistas) rechazaron abiertamente la propuesta elbista de cerrar las normales y convertirlas en escuelas técnicas. “Desafortunadas, aventuradas e irresponsales”, así calificó el funcionario bajacaliforniano las declaraciones de la lideresa magisterial.
“Es impensable desaparecer o modificar el esquema que prevalece en las normales para convertirlas en escuelas técnicas; más bien hay que apostarle a su fortalecimiento por medio de la actualización de sus currículas y el equipamiento de los planteles”, apuntó.
Castro Cota informó que como la Secretaría de Hacienda no les autoriza la apertura de nuevas plazas (una parte de los salarios los aporta la Federación y otra el estado) en los pasados años han contratado profesores “por compensación”. El déficit de plazas para maestros es de 300, y de 700 para trabajadores no docentes en el sistema educativo estatal sin embargo el gobierno federal sólo asignó nueve plazas para primaria y 344 de secundaria para el próximo ciclo escolar.
Desde la descentralización educativa, en 1992, el gobierno federal tiene un rezago con el estado de 600 millones de pesos, entre lo que se ha pagado a los trabajadores compensados y las prestaciones del SNTE, informó el funcionario.
Aída Sagredo, secretaria de Educación de Michoacán, calificó la propuesta de Gordillo como “descabellada”, por la sencilla razón de que no habría dónde preparar a los maestros. El gobernador, Leonel Godoy Rangel, apuntó que su convicción es defender la educación pública y la mejor forma de hacerlo es “volverla de calidad”.
Maestros de Tabasco coincidieron en que el cierre de las escuelas normales públicas “sería el primer paso para privatizar el sector educativo en México”. Pero advierten que ante esto no se quedarán de brazos cruzados.
A finales de agosto, líderes formales de las escuelas normales de esta entidad, de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y del Centro de Actualización del Magisterio (CAM) sostuvieron una primera reunión para “analizar la problemática en que se encuentran inmersas 290 normales del país”, y en los días pasados se han movilizado para defender la permanencia de estas escuela, pues más de 400 trabajadores de esos centros de estudios, así como de la UPN y del CAM, se verían afectados con el cierre.
La fama de Tlaxcala de ser un estado formador de profesores parece llegar a su fin, pues diversos actores, incluidos el titular del sector educativo local y los dirigentes de las secciones 31 y 55 del SNTE se han sumado a la sugerencia de la líder de esta organización, Elba Esther Gordillo Morales, para cerrar o modificar la operatividad de las normales.
Si a eso se suma las recientes medidas aplicadas por la SEP, en complicidad con el SNTE, para asignar las plazas laborales a través de concursos, la posibilidad crece todavía más, pues desde hace 10 años, la Federación no autoriza nuevas claves para primaria ni prescolar. Para el ciclo educativo que acaba de iniciar la Federación sólo asignó 11 plazas nuevas para Tlaxcala. En contraparte, fueron 708 las personas que se registraron para el examen de habilidades y conocimientos que aplicaron de manera coordinada la SEP federal y el SNTE.
Directores de las escuelas normales públicas de Campeche, calificaron de “incongruente y contradictoria” la propuesta de la líder nacional del SNTE. Advirtieron que “México es un país normalista y desaparecer estas escuelas tal vez no produzca cambios inmediatos, porque los que ya egresaron están laborando en las escuelas, pero cuando estas personas se jubilen, ¿quién ocupará los puestos vacíos si ya no habrá docentes?”, cuestionó el profesor Vicente Román Guzmán Vega, director de la Escuela Normal Superior del Instituto Campechano.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Educación, Cultura y Deportes (Secud) del gobierno, la matrícula en estos planteles es de mil 461 estudiantes, y se estima que anualmente egresan de 300 a 400 nuevos docentes, de los cuales cuando mucho el 10 por ciento obtiene plazas.
Este porcentaje es igual al de Durango, donde sólo10 por ciento de los egresados de las cuatro normales que existen logra obtener una plaza dentro del sistema educativo.
Jaime Costeira Cruz, delegado estatal del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) en Hidalgo, egresado de la extinta normal rural Luis Villarreal de El Mexe y el único surgido de ese plantel que ha llegado a ser secretario de Educación Pública en la entidad, dijo que aceptar lapropuesta de la lideresa del SNTE sería “un grave error”.
En Sinaloa, el titular de la Secretaría de Educación Publica y Cultura, Florentino Castro López, aseguró que no se deben cerrar las escuelas normales, pero sí se deben revisar los contenidos.
Señaló que las matrículas de las escuelas normales registran 2 mil estudiantes anualmente, de los cuales egresan 330 por año y recalcó que en comparación de los 25 mil graduados que se registran a escala nacional, Sinaloa sólo aporta dicho número, debido a que han cuidado que la oferta no rebase las expectativas.
Los integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Educación del Estado de Puebla Independiente (Setepi) aseguraron que la intención de la dirigencia del SNTE, de cerrar las escuelas normales oficiales es hacer un negocio con las escuelas particulares.
En Puebla hay 12 escuelas normales oficiales en las que durante el ciclo escolar pasado estudiaron 6 mil 600 alumnos, atendidos por 580 docentes.
En un sondeo realizado por La Jornada, tanto alumnos como directivos de las normales del país, calificaron de “aberrante” y “descabellada” la propuesta de Elba Esther Gordillo de cerrar instituciones que han sido fundamentales en la formación de México como nación, y que sólo se entiende en el contexto neoliberal de privatizarlo todo. ¿Por qué no dice nada de cómo regular las normales privadas? Preguntaron maestros de Baja California y Guerrero.

Sentido contrario, el libro de los condenados a la amnesia histórica: Luis Hernández Navarro


El volumen, editado con el sello de La Jornada, se presentó en la FILU, en Veracruz
Sentido contrario, el libro de los condenados a la amnesia histórica: Luis Hernández Navarro

■ Es un mural con retratos de quienes actuaron sin someterse al poder, señaló el periodista
■ Heberto Castillo, Noam Chomsky, José Bové y Álvaro Ríos, entre los personajes

Andrés Timoteo Morales (Corresponsal)

Ampliar la imagen La historia dejó de ser importante para vislumbrar nuestro futuro, señaló el también coordinador de Opinión de este diario Foto: Sergio Hernández Vega

Jalapa, Ver., 14 de septiembre. Más que un libro de historia, Sentido contrario puede ser comparado con una pintura mural donde se retratan personajes que la generación actual y las venideras no deben olvidar, pues se les debe mucho, por ser personas íntegras y congruentes que en su momento se negaron a someterse al poder del capital y contribuyeron a la democratización de la sociedad.
Muchas de ellas no figuran en las notas superficiales de la prensa actual, sobre todo la televisión y la radio, pero han dejado como legado una referencia de ética y congruencia.
“Es un libro de los no, de los nadie, tanta gente que no posee un nombre reconocido, pero tiene algo que enseñarnos. Este volumen fue escrito precisamente para no olvidar”, sostuvo el periodista Luis Hernández Navarro, autor de Sentido contrario, que el sábado pasado fue presentado en la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU), que organiza la Universidad Veracruzana (UV).
Con el sello editorial de La Jornada, Sentido contrario da una visión completa de los movimientos sociales y muestra un mosaico de personajes que en el mundo globalizado, y en México particularmente, han encabezado procesos para exigir justicia, demandar derechos, liderar luchas y transformar el quehacer político, señaló el sociólogo e investigador de la UV, Martín Aguilar Sánchez.
“Es un libro necesario y oportuno en estos días; un libro para refrescar la memoria sobre aquellos hombres y mujeres que han querido transformar los esquemas de dominación y que han luchado por otra forma de vida, que es posible”, indicó.
Los protagonistas del libro, algunos vivos y otros ya fallecidos, agregó, son “quienes no aceptaron las desigualdades sociales ni la exclusión en países centrales o periféricos, y entonces se hace necesario conocerlos”.
Heberto Castillo, Noam Chomsky, Ramón Danzós, Rosario Ibarra de Piedra, Jorge Castro, Pablo González Casanova, Efrén Capilla, Evo Morales, Misael Núñez, José Bové y los mártires anónimos de Atenco y Oaxaca son algunos personajes retratados en la pintura mural elaborada por Luis Hernández Navarro para mantener viva la historia colectiva.
Al respecto, Hernández Navarro, quien también es coordinador de Opinión en La Jornada, comentó que los 45 “retratos” plasmados en el libro tienen la intención de “contar quiénes son ellos y que sus nombres no desaparezcan de nuestra memoria”.
La lucha de la gente de a pie
“Hay intelectuales, campesinos, obreros, indígenas, pero también artistas, escritores, músicos; finalmente la idea central que anima este libro es que la resistencia al avasallador avance del neoliberalismo no está solamente encarnada, ni mucho menos, por los militantes políticos, sino por la gente de a pie”, detalló.
La oportunidad del texto también se da en una etapa crucial de México, cuando “hay grandes convulsiones y crisis, y está en juego nuestro futuro como país”, pero que, irónicamente, está ausente en el debate reflexivo sobre los movimientos sociales, como la Independencia y la Revolución, que cumplirán su bicentenario y centenario, respectivamente, en breve.
“La historia no solamente pasó a ser materia de segunda en la secundaria, sino que dejó de ser importante para vislumbrar nuestro futuro como nación; este libro busca recuperar esos trozos” olvidados de nuestro aconecer.
Hoy día, los jóvenes saben más sobre las novias de Cuauhtémoc Blanco o sobre las vidas de los artistas que sobre personajes que ayudaron a construir la nación y pugnaron por los valores democráticos, afirmó Hernández Navarro, y agregó: “Cerca de nosotros hay un conjunto de vidas en muchos sentidos ejemplares; personas íntegras y congruentes con su convicción, y en momentos de confusión, como el que vivimos ahora, de falta de identidad, es importante recuperar las referencias éticas de toda la gente que ha hecho lo que ha podido sin tener que someterse al capital y a los poderosos, que ha sabido decir ‘no’ en las circunstancias más difíciles.”
La desmemoriada izquierda
Hernández Navarro afirmó que Sentido contrario también pretende recordar a quienes contribuyeron en la formación de la izquierda mexicana y que hoy están condenados a la “amnesia histórica.
“Quien se olvida de la historia no sólo es el poder, sino también la izquierda mexicana, que ha tirado por la borda a quienes ayudaron a construirla y a quienes libraron luchas fundamentales.”
Citó como ejemplo los casos de los luchadores agraristas Álvaro Ríos y Ramón Danzós Palomino, olvidados, inclusive, por sus mismos compañeros, y que no recibieron una sola palabra que los recordara cuando fallecieron.
“Se quiere advertir sobre los grandes riesgos de la pérdida de esa información, de la amnesia histórica de la izquierda, no solamente de quienes la ayudaron a fundar, sino también, y esto es muy importante, de quienes la combatieron denodada y agresivamente, y hoy son sus diputados, sus senadores y sus candidatos a gobernador. En los hechos, la izquierda mexicana ha entregado a sus perseguidores un perdón de facto”, enfatizó.